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Colección de Poemas

CANTO FÚNEBRE AL SOL

 

Al amanecer de cada nuevo día

me tropiezo inexorablemente con tu incandescencia.

 

Tu luz destellante marca la pauta

que fija el rumbo de nuestras vidas erráticas,

alejándonos una vez más del fascinante mundo

de nuestros sueños efímeros y recónditos.

 

Cómo quisiera poseer un ínfimo pedazo

de tu grandiosa energía,

que me impulse a conocer

nuevas experiencias insospechadas,

que me permita olvidar perennemente

la oscuridad de mi túnel sin salida.

 

¡Oh Sol, cuánto te envidio!

por haber permanecido inalterable

por tantos siglos.

 

¡Oh Sol, cuánto te odio!

por hacerme sentir como un grano de arena

en el fondo del océano,

por cederle el paso a la escurridiza noche,

que ha golpeado por tantos años, impunemente,

mi soledad y mi destino.

 

Sin embargo, no todo está perdido,

porque sé que no eres invencible.

 

Algún día inimaginable

presenciaré desde el infierno

tu propia destrucción.

 

Ese día glorioso sonreiré

entre las llamas eternas,

por un instante,

aplacando momentáneamente mi

sufrimiento.

 

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