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Colección de Poemas

INSTANTES DILUIDOS

 

A veces es muy difícil empezar a escribir algo

 aunque se tengan muchas cosas que decir,

 pues llegar a plasmar en un papel

 todos los sentimientos escondidos en el corazón

 no es tarea para tontos ni improvisados.

 

 He aprendido con el tiempo a aceptarme como persona,

 a pesar que muchos me consideren un desastre.

 No se han esforzado en conocerme.

 

 He vivido siempre solo,

 junto con mis discos y mis sentimientos,

 junto con mis libros y mis pensamientos.

 

 Debo confesar aquí algo muy íntimo.

 Muchas veces he salido de mi encierro

 a vagar por ahí, a la selva nocturna,

 a cualquier discoteca o tasca,

 donde impera el vicio y el placer barato, fácil,

 en busca de alguna compañía casual, postiza,

 que me satisfaga sexualmente, como un animal,

 por un rato, por un instante diluido,

 que haga olvidar momentáneamente mi soledad,

 mi angustia existencial, mi vacío romántico;

 que actúe como una droga letal,

 aún sabiendo que el efecto es horrible.

 

 Y, de esta manera, he podido apreciar en detalle

 la gran superficialidad y el esnobismo

 que reina en esos ambientes tan fríos,

 donde los principales protagonistas son

 el alcohol, el cigarrillo y el dinero.

 

 Por eso, ya cansado de todo eso,

 busco mi propia estabilidad emocional,

 la paz espiritual que tanto necesito,

 antes que sea demasiado tarde,

 porque paso a paso me estoy muriendo.

 

 Creo que no soporto una inyección más,

 la próxima será de aire.

 Ya no puedo más.

 

 Mientras tanto, permiso, voy a vomitar.

 No aguanto más.

 

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