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Colección de Poemas

LOCO DE SOLEDAD

 

Al darme cuenta que los días van pasando con un letargo incesante

y verme tan solo en mis ya podridos sentimientos,

sin haber tenido nunca a nadie a mi lado que me ame y a quien amar,

sin llegar a poder divertirme ni a disfrutar del mundo exterior,

sin lograr darle un significado concreto a mi gris vida,

entonces comienzo a deprimirme aceleradamente, me dejo derribar en mi propio abismo.

Caigo en un vacío infinito y desesperante.

 

Las lágrimas llegan espontáneamente,

aún sin haber sido invitadas,

a esta lúgubre e interminable fiesta de mi tristeza.

 

Con el tiempo he conseguido superar diferentes obstáculos.

No lo niego, he pasado lejanos momentos agradables,

pero, sin embargo, no he podido superar esta grave inestabilidad

emocional y sentimental que me agobia profundamente,

que me hace dudar con todas las fuerzas

de la posible y remota existencia de la felicidad.

La tensión que padezco se hace inmensa.

 

Qué difícil es no saber qué hacer.

Quién me puede ayudar a traspasar esta frontera,

a salir de este trance insomne en el que me voy sumergiendo

cada vez más rápidamente.

¡Qué martirio resulta vivir de esta manera!

 

Muchas veces no me dan las fuerzas para resistir un minuto más.

¿Por qué razón otras personas sí han podido

llegar a formar una bella familia?

¿Por qué otros sí han tenido la oportunidad de amar ciegamente?

Y, sobre todo, a ser amados y correspondidos.

No creo que esta situación insoportable pueda continuar.

 

Debería aprovechar esta juventud que se me escapa irremediablemente.

No quisiera nunca tener que arrepentirme, porque ya todo

sea definitivamente demasiado tarde.

 

En fin, aquí me encuentro divagando,

ya que otra cosa no puedo hacer

para no enloquecer con esta soledad.

 

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