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Colección de Poemas

LUNA DE ROMANCE

 

Cuando te veo, mi vida se ilumina con tu luz.

Mi corazón palpita furiosamente, ansioso por salir a acariciarte.

Eres la primavera de mis días de invierno,

el sol que ilumina mis noches sin estrellas,

la rosa que logra florecer en mi jardín marchito.

 

Quisiera tenerte siempre,

para hurgar en tu profundidad infinita,

para arrebatar tu cuerpo con el mío,

para experimentar la alegría

que transmite tu sonrisa.

 

Sé que estás muy lejos,

inalcanzable por una distancia absurda,

inatrapable por el silencio de tu timidez,

pero pronto verás que todas las barreras se desvanecerán

de forma sigilosa, pero firme,

con la poderosa fuerza de nuestros sentimientos.

 

Algún día, no muy remoto,

el brillo de tus ojos me hará sonreír,

los rizos de tus cabellos se enredarán en mis dedos,

y tu valiosa compañía me hará sentir

que esta vida sí tiene un sentido,

imperceptible hasta ahora por mí.

 

Porque ese día, cuando se presente,

sentiré en lo más hondo de mi alma

que mi desierto se llenará de un gran oasis

con el agua de tu boca sensual;

las olas de tu mar me sacarán del pantano

en que me estoy hundiendo;

la luz de tu mirada me indicará la única salida de este túnel sombrío;

el terciopelo de tus mejillas vencerá

todas mis asperezas.

 

Por favor, acércate un poco más a mí.

Este minúsculo granito de arena necesita

de tu inmensidad, de tu universo.

No puedo contener más este amor,

este temblor que atraviesa mi espina,

esta ansiedad y deseo de tenerte

atrapada en mis brazos,

para nunca más dejarte ir.

 

Porque algún día serás mía,

y en ese momento los pájaros del bosque

nos dedicarán su armonioso canto,

la luna se llenará de romance y de noche,

y el sol sólo saldrá para nosotros dos. 

 

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