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Colección de Poemas

TUS OJOS

Cuando miro a tus ojos

veo dos luceros encendidos, llameantes;

siento que la noche le da paso a un amanecer limpio,

la tristeza llega a transformarse en alborozo.

Haces realidad que una flor pueda nacer en el desierto.

 

Cuando miro a tus ojos,

inmensos, prodigiosos,

vivos, acuosos, resplandecientes,

logro descubrir que la vida es toda hermosura,

y que de verdad vale la pena vivirla,

para así poder contemplar la belleza que reflejan

esas dos estrellas, adornando el marco de tu rostro.

 

Cuando miro a tus ojos, y tu sonrisa interfiere,

creando un momento sublime y maravilloso,

me pregunto, con curiosidad, si en alguna ocasión

alguna persona ha podido ser capaz de hacerte daño,

si ha tenido el descaro de romper esa imagen artística

que creas sin proponértelo,

si no se ha dado cuenta de tu extrema sensibilidad

que brota a flor de piel,

si no ha sabido apreciar lo humana y única que eres.

Si ha perturbado la fragilidad de tus sentimientos.

 

Cuando miro a tus ojos,

y penetro en tu alma a través de tu mirada

todo se transforma en pureza, dulzura e inocencia,

y me transporto al mas lindo sueño

que yace en el infinito del universo,

porque tus ojos son dos ventanas cristalinas,

que muestran a todos tu espíritu tierno y sin

fronteras.

 

Cada vez que atravieso esas ventanas,

lleno de felicidad y regocijo,

sin pedirte permiso, imperceptiblemente,

disfruto al encontrar ese valiosísimo tesoro,

tan difícil y oculto como lleno de riquezas,

que eres tú, princesa regalada a la vida.

 

Cuando miro a tus ojos,

mientras me hablas o me estás escuchando,

mientras te ríes o me haces sonreír,

mientras me ayudas o me regañas,

mientras compartes conmigo cualquier cosa,

me veo reflejado en ellos,

porque siento que eres mi espejo;

es decir, para verme tengo que mirarte.

 

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